Asef/Burckhardt: MOTHER-BURN

Asef/Burckhardt exhibition in wildpalms

Asef/Burckhardt

MOTHER BURN

Dic. 11 al 21 de Feb.

«MOTHER-BURN» es el segundo vídeo de una trilogía de la pareja de artistas Asef‑Burckhardt. Se rodó in situ, en los restos quemados de un bosque de secuoyas del proyecto arquitectónico ecológico vanguardista «The Sea Ranch», en el norte de California. Basándose en largos periodos de investigación en ese lugar, Asef-Burckhardt presenta sus vídeos, dibujos, pinturas, performances, piezas sonoras, fotografías y poemas creados in situ y en Berlín. Su proyecto, compuesto por obras multimedia, está en continua expansión y se muestra en diferentes escenarios en salas de exposición internacionales.

En el agudo contexto de la crisis medioambiental global, se plantean nuevas cuestiones antropológicas como «¿Qué debe conectar la arquitectura hoy en día?» y «¿Qué debe lograr el amor hoy en día?», que se exploran artísticamente en estrecha relación con la topografía real de The Sea Ranch. Situado al norte de San Francisco, The Sea Ranch es una franja costera de aproximadamente 16 kilómetros con edificios residenciales agrupados e integrados en los escarpados acantilados del Pacífico. Los fuertes vientos salinos del mar, las rocas escarpadas de arena fina y los antiguos bosques de secuoyas caracterizan el paisaje de este lugar. El plan maestro de Sea Ranch fue desarrollado en la década de 1960 por el arquitecto paisajista Lawrence Halprin para Oceanic Properties, una filial del grupo Dole/Castle & Cooke, después de que su vicepresidente, Al Boeke, descubriera y adquiriera el antiguo rancho y encargara el proyecto a Halprin junto con el equipo de arquitectos MLTW (Richard Whitaker, Donlyn Lyndon, Charles Moore y William Turnbull).

A finales de la década de 1960, Lawrence y Anna Halprin organizaron «Experiments in Environment» (Experimentos en el medio ambiente), una serie de talleres interdisciplinarios celebrados en San Francisco, el condado de Marin y, en parte, en su cabaña de Sea Ranch, que reunieron a bailarines, arquitectos y diseñadores medioambientales para explorar la creatividad colectiva y la conciencia medioambiental, en lugar de centrarse únicamente en la comunidad local de Sea Ranch. Desde entonces, la finca ha seguido creciendo, pero su importancia internacional radica, en primer lugar, en su experimento pionero de integración de la arquitectura y el paisaje y, en segundo lugar, en las intensas batallas legales y políticas sobre el acceso público y la protección del medio ambiente que contribuyeron a dar forma a la Ley de Conservación de la Zona Costera de California de 1972 y al trabajo de la Comisión Costera de California.